Ser puntual: por qué, para qué y cómo

Ser puntual: por que, para que y como

Hay quienes dicen que el tiempo es un recurso escaso y en realidad, escaso o no es algo que no podemos controlar. La vida gira alrededor del tiempo y podremos administrar o gestionar o controlar nuestras tareas y actividades pero no podemos agregar horas a nuestro día. Tengas mucho o poco que hacer durante el día, tendrás que acotarlo a las 24 horas que todos tenemos.

La puntualidad requiere cierta disciplina y significa llegar en horario según los compromisos asumidos, sea una cita laboral o personal.

Por qué ser puntual

Uno de los principales motivos por los que es importante ser puntal es porque apreciamos y valoramos tanto nuestro tiempo como el de los demás. Por lo tanto, ser puntual significa valorarnos y valorar al otro. De ahí, la importancia de la puntualidad cuando queremos aprovechar al máximo el tiempo.

Cuando llegamos a los lugares a tiempo, somos responsables y confiables. Si estamos siempre tarde, los demás decodificarán que no somos una persona confiable ni que haremos lo que decimos que haremos. Ser puntual contribuye a ganarnos la confianza del otro y demostrar que somos personas con las que se puede contar.





 

Para qué ser puntual

Cuidarnos y respetarnos. Llegar a tiempo demuestra a otros que nos cuidamos y respetamos. Cuando nos llegamos tarde, estamos transmitiendo (tal vez, involuntariamente) que el tiempo de los demás no nos importa. La gente muchas veces lo siente como una falta de respeto y llegar tarde puede hasta generar sentimientos de frustración. En cambio, cuando llegamos a tiempo le dejamos saber a los demás que el tema, la situación o el evento en cuestión son importantes para nosotros.

Dar un buen ejemplo. La puntualidad es un buen ejemplo para los que nos rodean. Los demás, y especialmente los miembros de nuestra familia y empleados, notan si somos o no somos puntuales y no podremos esperar puntualidad de parte de los demás si nosotros no estamos dispuestos a hacer lo mismo.

Considerar a los demás. Ser puntual es ser una persona considerada. Reconocer las situaciones en las que podemos poner a la otra persona llegando tarde es tenerlas en cuenta. Por ejemplo, si has acordado con la niñera que llegará 30 minutos antes de la cita que tienes en el médico, que queda a 10 minutos de tu hogar y ella llega 40 minutos tarde, estarás en un gran problema. De la misma manera, si eres tu el que llega tarde puedes estar ocasionando problemas a los demás. Llegar puntualmente en el horario acordado es ser considerado.

Reducir el nivel de estrés. Llegar a tiempo ayuda a reducir los niveles de estrés. El sentimiento de urgencia permanente, estar constantemente abrumado y a las corridas definitivamente eleva nuestro nivel de estrés. La gente de llega tarde a todos lados se muestra normalmente más estresada frente a todo, al tránsito lento, a la gente más tranquila, a quien no lo atiende rápidamente, etc. Ser puntual y planificar bien nuestros tiempos colabora para reducir nuestro nivel de estrés.

Cómo ser puntual

WikiHow nos presenta 12 pasos para convertirnos en una personal puntual.

#1 Reconoce que eres una persona que tiene un problema real debido a su impuntualidad.

Como cualquier problema, tú no puedes arreglarlo si crees constantemente que no tienes este problema. Si tu problema de impuntualidad está causándote problemas en tu trabajo o con tus relaciones interpersonales, lo primero que tienes que hacer es reconocer que tienes esta debilidad y que necesitas hacer algo inmediatamente para solucionarlo.

#2 Sé conciente del tiempo. El tuyo y el de los demás.

  • Mantén tu reloj en hora. Para algunas personas, el arreglar su reloj y colocarlo adelantado puede ayudarles, para otras no, pues saben inconscientemente que su reloj está mal y que tienen “5” minutos más y pasarlo por alto.
  • Coloca un reloj en cada cuarto de tu casa. Una de las formas de llegar tarde es no darse cuenta que el tiempo corre más rápido de lo que nos imaginamos.
  • Establece la misma hora en todos los relojes que tengas en casa.
  • No seas optimista. Las cosas usualmente toman más tiempo del que esperas, aún si es que pasan sin ningún contratiempo. Si tienes una cena a las 6:30, no pienses que puedes trabajar hasta las 6:00, luego bañarte, cambiarte, y por último conducir hasta tu destino o tomar el bus. Al ser realista asignarás a cada tarea el valor que necesita y luego de eso, añade 15 minutos más para evitar problemas inesperados.

#3 Levántate cuando tengas que hacerlo.

No presiones el botón de dormir de tu despertador ni te tiendas en tu cama a ver televisión al principio de tu jornada diaria. Si tienes problemas para hacer esto, mueve tu reloj despertador lejos de tu cama. De este modo tendrás que levantarte para poder apagarlo. Adquiere además el hábito de sentarte sobre tu cama y estirar los músculos además de salir de la cama ni bien suene tu despertador. Si no puedes salir de tu cama cuando tu despertador suena, es muy posible que salgas tarde. Trata de dormir más temprano pues la gente que se levanta tarde, se duerme tarde.




 

#4 Haz el compromiso de estar 15 minutos antes para cualquier cosa.

Si tienes que estar en tu trabajo a las 8:00, no lo digas por ningún motivo. En vez de eso dí en voz alta “Tengo que estar en mi trabajo a las 7:45”. Si haces esto, en un tiempo te verás llegando a tiempo aún con pequeñas interrupciones. Estarás a tiempo aún con embotellamientos. Y esos días en que eventualmente llegues con 15 minutos de retraso, serás apreciado por ser un empleado entusiasta.

#5 Lleva algo contigo algo de lectura a cualquier parte que vayas.

Esto hará más fácil la espera. Como llegarás entre 10 y 15 minutos antes de tu reunión, tendrás unos minutos para leer o terminar de leer algo. Esto te hará sentir que estás haciendo algo (en verdad lo estás haciendo) mientras esperas.

#6 Re-evalua la cantidad de tiempo que toma completar tus tareas normales.

Por ejemplo, es probable que tengas la impresión de que una ducha te toma como 15 minutos, asumiendo que puedes empezar a las 6:30 y acabar a las 6:45. Pero no estás tomando en cuenta el tiempo que usas antes y después de la ducha. Es probable que pases de 20 a 30 minutos en el cuarto de baño y esa es la razón por la que nunca puedes salir a las 6:45. Así que piensa bien lo que haces cada día y mide el tiempo que te toma hacerlo. Toma el tiempo promedio y no tu mejor tiempo. Nada te asegura que tu mejor tiempo sea repetible ni tampoco indica que hayas realizado tu tarea completamente.

#7 Observa tu reloj por unos pocos días y toma nota cuando pierdes tiempo.

“Estos agujeros de perdida de tiempo” (como distraerse revisando el email) son pocas veces tomados en cuenta y pueden tirar por tierra la planificación del día. Trata de cambiar tus hábitos relacionados a estas actividades.

#8 Pega notas en tu casa que te recuerden el tiempo.

Por ejemplo, si tienes que salir de tu casa a las 8 para trabajar, entonces infórmate de esto escribiendo “Son las 7:20 y ya deberías tomar un ducha”. “Son las 7:35 y deberías estar cepillándote los dientes”. Esto te ayudará a realizar un seguimiento del proceso además de ser una buena forma de recordar lo que tienes que hacer.

#9 Mantén la organización debida.

La desorganización está directamente relacionada con la impuntualidad. ¿Cuántas veces has llegado tarde por buscar las llaves de tu casa o tu billetera? Mantén las cosas en tu casa de modo tal que se acomoden a tu rutina, así las cosas serán más simples y encontrarás que tienes tiempo donde antes no lo tenías.

#10 Planea a futuro.

  • Organiza tus citas de modo que algo no muy importante preceda a algo importante. Por ejemplo, si tienes una cita muy importante a las 4, invita a ese amigo que quiere salir contigo a tomar un café a las 3:30 en un bar cercano. De esta forma aunque llegues tarde con tu amigo, es muy probable que llegues a tiempo a la cita importante.
  • Escoge lo que te vas a poner la noche anterior (no olvides también escoger la ropa interior y los zapatos). Si necesitas llevar algo contigo, entonces colócalo cerca de tu cartera, llaves o billetera. Piensa en tu desayuno con anticipación así como de cualquier otra comida.
  • Si vas a ir a un lugar que no conoces, asegúrate de tener un mapa. Ya sea en auto o bus, asegúrate de planificar como llegarás y como regresarás (suficiente gasolina, combinaciones de líneas de bus). Si estás en el auto de otra persona, ¡Crea un plan B!



 

#11 Ve a dormir a tiempo.

Esto hace que te resulte mucho más sencillo levantarte en la mañana y te mantiene despierto durante el día. A menos que sepas algo diferente, asume que tienes que dormir 8 horas al día. La mayor parte de la gente necesita esta cantidad horas de sueño.

#12 Aliméntate bien.

Si tu cuerpo está bien alimentado, tu cerebro estará más alerta. Como consecuencia podrás retener tus citas importantes siempre en mente. Sumado a unas buenas horas de sueño, será difícil que llegues tarde.

Y tú, ¿eres puntual? ¿Qué opinas sobre la puntualidad? Déjanos tu comentario!

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Categorias: Gestión del tiempo, Productividad Personal

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